viernes, 27 de marzo de 2009

La Ficción Romanista II


Es, por lo tanto, importante que consideremos esta
Doctrina cuando estudiamos lo tocante al estado
intermedio del hombre, o sea el período que va de la
muerte a la resurrección. La misma ha sido forjada
teniendo como base el pasaje de 2º Macabeos 12:42-45,
libro que corresponde a los deuterocanónicos de la iglesia
de Roma, pero que no es aceptado por los judíos y por esa
misma razón, tampoco es aceptado por las iglesias nacidas
de La Reforma.


Tenemos que recordar aquí que las iglesias nacidas de La
Reforma aceptan como canon sagrado del Antiguo
Testamento sólo a los libros que los judíos califican como
canónicos, porque ellos fueron el pueblo encargado de
guardar las Escrituras durante la antigua dispensación.
Hay una Escritura en Rom.3:1-2 que lo dice
expresamente: “¿Qué ventaja tiene, pues, el judío?, ¿o
de qué aprovecha la circuncisión?. Mucho, en todas
maneras. Primero, ciertamente, que les ha sido
confiada la palabra de Dios.” No obstante lo que
decimos, no corresponde que tildemos a estos libros de
“apócrifos”, siendo libros históricos muchos de ellos y
que no fueron escritos pretendiendo un lugar en el canon
sagrado, al cual llegaron por una circunstancia que,
suponemos, fue ajena a los escritores.


Asimismo, se pretende basar esta enseñanza en pasajes de
las Escrituras que no son utilizados correctamente y que
de ninguna manera dan lugar a la formulación de una
doctrina semejante. Veremos a continuación algunos
textos que ellos invocan: Mat. 12:32 dice que
a cualquiera que diga alguna
palabra contra el Hijo del Hombre, le será perdonado;
pero al que la diga contra el Espíritu Santo, no le será
perdonado ni en esta época ni en la venidera”. El
profesor Lacuela dice que no es más que una afirmación
enérgica acerca de que ese pecado no será perdonado de
ninguna manera. Es decir, es una manera de hacer un
énfasis especial.Por otra parte, no podemos edificar una
doctrina semejante sobre un pasaje que no se está
refiriendo explícitamente al estado de las almas entre la
muerte y la resurrección, esto es, que no está tocando el
tema específico, condición indispensable para trazar con
seriedad una doctrina bíblica que tiene repercusiones tan
graves.
En 1ª Cor. 3:13-15, encontramos “...la obra de cada uno
se hará manifiesta, ..Si la obra de alguno se quema, él
sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así
como a través del fuego.”Aquí tampoco el apóstol se está
refiriendo al tema del purgatorio o cosa que se le parezca,
sino que su tema es otro: No hay duda de que se trata del
trabajo de edificación de la iglesia, el cual debe cuidarse
cómo se hace, pues en el día futuro el fuego hará la prueba
de la obra realizada. Entonces habrá obra que ha de
permanecer y habrá obra que será quemada.
Específicamente, lo que da lugar a que se utilice este
pasaje para afirmar la doctrina del purgatorio, es que el
creyente será salvo “como por fuego”.
Con este texto a la vista, decimos que no tenemos base
para formular la doctrina del purgatorio.

Es interesante como la falsificación de versículos y textos bíblicos abundan en esta recreación del catolicismo romano. Ellos no pueden probar por las escrituras la consistencia de esta enseñanza por lo tanto tal doctrina esta descalificada.Podria seguir escribiendo mas pero es demasiasdo facir desvelar los errores frente a la verdad.

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